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LA SÉPTIMA PUERTA

CAPÍTULO I



Había caído otro escalón, estaba en el peldaño, quería abrir la puerta y el precipicio ansioso de la oscuridad arrojo penumbras, en las sombras de un mundo que no sabe ni andar, descubrió otra verdad, de las muchas que esconde, y al querer saber más, desgarro sus venas, esperando ver más sangre, dibujo la silueta del dolor, mostró, (triste proceso) la evolución del hombre, la sin razón, sobre, ante, casi, todo, para, por según, sin, sobre, tras caídas continuas del hombre sobre la tierra, donde está el suelo, la tierra, el pozo que nos deje en un espacio tranquilo, al menos no caer más.


Desconectar, de lo que sería un futuro en el que el futuro fuera el presente de siempre, siempre, el mismo presente.


Hoy no debería estar aquí, pero me niego a no ser yo. Una reacción lógica, para los que están, he ilógica para aquellos que aún están por llegar. Los que hacemos el camino, marcado por sus pautas, nos dejan por descubrir los llanos, entorpecen las caídas, que de nada, de meros escalones crean abismos, y prefieren distorsionar la realidad, en paranoias como esta, que en verdad aun esta por ser, y descubrirse.


Pero dejémoslo, esta noche no tocaba, me suena esta frase, como si estuviese hecha.


En mi espalda, como un fantasma de (Payaso) observan tenebrosos, las risas de mis penas, para llenar de elogios, la simple oscuridad. Y yo consciente en lo que escribo intento, solo intento, mantenerme tan vivo, como la vida me deje, y la sangre me lleve el riego al corazón, porque la vida me deje, porque la vida es sangre, energía, materia, es lo que Dios nos dio, y los payasos, nos quieren arrebatar.


Pero ese no es el problema, tan solo es uno más de una puerta entreabierta. (Hasta me siento confundido.) (Que alegría para unos y que tristeza para otros.) (Hojas del árbol caídas, juguetes del viento son.) Debería de seguir este poema con el ritmo de mis versos. Más si el destino a querido, que el viento sea el camino para otro espacio mejor. Como la fruta madura, las hojas que aún perduran del árbol han de caer. Que no es casual su caída más si el viento las ayuda deslicémonos por él.


Siempre lo mismo, al revés, este espacio como lo dejo, como te gustaría a ti que lo dejara, que haría con él si fuera mío, por que confundirte ahora cuando tu ya lo sabías querías que fuese así y así a sido, mírate dentro, ¿qué es lo que de verdad has pensado que era, lo que te ha llegado al fondo de tu ser? No lo niegues, no te escondas, esperabas... ¿Qué? La respuesta la tenías tú en todo momento, yo solo quería que me acompañaras un rato esta noche o este día o este momento de ahora que no sé cuándo será para ti, pero... espacio y tiempo se pierden es este momento para decir ahora.


Sígueme tan deprisa como me siguen  mis  pensamientos, ven conmigo al lugar donde habitan los sueños y no permitas que los payasos, los intrusos, las pesadillas, los falsos escalones, etc. etc. etc. Que te  voy a contar a ti que no sepas, y esto va por todos, que todos que todos hemos de moler el mismo trigo, roben tus ganas de vivir, la fe para buscar, las ansias de soñar, la guerra y la esperanza en la lucha de buscar algo mejor para con uno mismo y para con todos. Los que se queden fuera, que recojan las piedras que han tirado, y sigan con la rueda de la vida, que herido tú, herido yo, y todo lo que nos rodea.